viernes, septiembre 18, 2026

Quote de Carles Rexach sobre el estilo y la esencia del juego (leído "La vida en directe" de Lluís Canut Permanyer) #futbol #barcelona #liderazgo #talento #deporte #reflexion #quote #libro

En el imaginario del Futbol Club Barcelona, el debate entre talento y sacrificio ha sido constante a lo largo de las décadas. Más allá de resultados, el estilo siempre ha sido una cuestión identitaria: cómo se juega importa tanto como ganar. En ese contexto, figuras como Carles Rexach no solo representaban una manera de entender el fútbol, sino también una forma de posicionarse ante el propio juego.

“Altres cismes del barcelonisme han girat al voltant d’un sol protagonista, com va ser el cas de Carles Rexach, centre de partidaris i de detractors del seu joc. Uns aplaudien la seva tècnica depurada i els altres xiulaven la seva manca d’esperit combatiu. Rexach va resumir aquella controvèrsia amb una frase que perduraria en el temps: «Córrer és de covards».”

Traducción:

“Otros cismas del barcelonismo han girado en torno a un solo protagonista, como fue el caso de Carles Rexach, centro de partidarios y detractores de su juego. Unos aplaudían su técnica depurada y otros silbaban su falta de espíritu combativo. Rexach resumió aquella controversia con una frase que perduraría en el tiempo: «Correr es de cobardes».”


En el universo del barcelonismo, pocas frases han capturado tan bien el eterno debate entre talento y esfuerzo como esta. Carles Rexach, icono de una época en la que la estética del juego era casi una religión, sintetizó en pocas palabras una filosofía que sigue vigente: no todo se mide en kilómetros recorridos.

Su reflexión no niega la importancia del sacrificio, sino que reivindica el valor diferencial del talento, la inteligencia táctica y la creatividad sobre el césped. En un deporte cada vez más físico y estructurado, esta cita invita a replantear una pregunta incómoda pero necesaria: ¿estamos priorizando el esfuerzo por encima de la excelencia técnica?

Porque, al final, el fútbol y quizá también la vida no siempre premia al que más corre, sino al que mejor entiende el juego.


No hay comentarios: