En el post de hoy os muestro dos interesantes párrafos del recomendable libro MANIAC by Benjamin Labatut sobre la implicación militar del clima según John Von Newmann
"la mente de Johnny lograba derribar del cielo: en el primer borrador que escribió para la Marina, mi esposo señaló, con mucha claridad, las enormes ventajas militares que se podían obtener de una predicción climática precisa, e incluso adjuntó una carta de presentación sugiriendo, con su astuta coquetería, que «el problema matemático de pronosticar el clima se puede y debe afrontar, ya que los fenómenos meteorológicos más conspicuos provienen de situaciones inestables que pueden ser controladas, o al menos dirigidas, mediante la liberación de cantidades de energía perfectamente razonables». Lo que no dijo abiertamente –aunque todos los involucrados lo comprendieron– es que esas «cantidades perfectamente razonables de energía» provendrían de bombas nucleares. Su horrible razonamiento era el siguiente: si lográbamos entender el clima, y veíamos que un huracán iba a impactar contra las costas de Estados Unidos, podríamos usar una explosión termonuclear a gran altura para desviar su trayectoria antes de que tocara tierra. Pero eso abría la puerta a un escenario aterrador, porque, como él mismo alertó en ese primer esbozo, incluso los esquemas más conservadores de control tendrían que basarse en técnicas que se prestarían fácilmente a una forma de agresión que jamás habíamos conocido: la guerra climática."
"porque un huracán de tamaño medio es capaz de azotar un territorio con más energía que la de diez mil bombas nucleares. Su optimismo respecto a la posibilidad de que pudiésemos prever de forma exacta el clima se fundamentaba por entero en las capacidades que entregaba la MANIAC: «Predeciremos todos los procesos estables. Y gobernaremos los inestables». Eso dijo, y yo le creí, porque jamás lo había visto equivocarse en algo de esa naturaleza. Sin embargo, resultó que los sistemas climáticos son tan fundamentalmente caóticos que incluso los modelos más avanzados pasan a ser meras especulaciones tras un par de semanas, y se vuelven inútiles a largo plazo. Así que el sueño del «pronóstico eterno» que animaba a Johnny estuvo condenado al fracaso desde un principio, y nunca tuvimos que afrontar el apocalipsis de la guerra climática. Pero a mediados de los cincuenta, ni él, ni yo, ni nadie en el mundo sabíamos eso a ciencia cierta, por lo que cuando me puse a trabajar en los códigos de Montecarlo con los que debía alimentar a la MANIAC al día siguiente"
from MANIAC by Benjamín Labatut


