En el post de hoy quiero que leáis la siguiente quote que aparece en el recomendable libro titulado Enamórate del problema, no de la solución, de Uri Levine sobre la disrupción en las startups.
Cuando hablamos de disrupción, solemos pensar inmediatamente en tecnología. Sin embargo, Levine propone una idea diferente:
"la verdadera disrupción no consiste en una nueva tecnología, sino en cambiar el equilibrio del mercado y la forma en que las personas se comportan o hacen negocios".
En muchos casos, la tecnología es solo el vehículo. Lo que realmente transforma un sector es un nuevo modelo que altera las reglas del juego.
Un ejemplo claro es la gratuidad. Ofrecer un servicio gratuito, cuando antes era de pago, puede cambiar por completo las dinámicas de un mercado. De repente, las expectativas de los usuarios cambian, los modelos de negocio se reinventan y los actores establecidos se ven obligados a reaccionar.
Curiosamente, la disrupción rara vez viene de quienes dominan el mercado. Las grandes compañías tienen demasiado que perder: ingresos actuales, clientes consolidados o modelos de negocio que todavía funcionan. Por eso, los verdaderos agitadores suelen ser los recién llegados, quienes no están condicionados por el pasado.
Desde la perspectiva de Levine, la disrupción no debería verse como una amenaza, sino como una oportunidad. Cada transformación del mercado abre nuevos espacios para crear valor y resolver problemas de formas diferentes.
Eso sí, hay algo que casi siempre acompaña a quienes intentan cambiar las reglas: escuchar una y otra vez la misma frase.
“Eso nunca funcionará”.
En muchos casos, esa frase es precisamente la señal de que se está intentando algo realmente nuevo.
