A continuación una anécdota de los periodistas Vilaprinyó y Canut en Los Angeles (California - USA), que aparece en el recomendable libro "La vida en directe: 50 anys del millor periodisme esportiu" de Lluís Canut Permanyer:
“Sin GPS, supimos orientarnos por el complejo entramado de las freeways que rodean Los Ángeles. Una tarde, Vilaprinyó y yo nos dirigíamos a Santa Monica cuando rozamos ligeramente por detrás a otro coche. El conductor del vehículo, con gestos exagerados de dolor en la zona cervical, nos exigió un documento de responsabilidad médica. Ante su insistencia, le sugerí a Vilapri que le mostrara su carnet VIP de la discoteca Trauma de Barcelona. El hombre, convencido, tomó nota del número que figuraba en la tarjeta como si se tratara de la identificación de un seguro sanitario.”
La escena describe uno de los episodios más insólitos que Lluís Canut recoge en su libro La vida en directe: 50 anys del millor periodisme esportiu, una obra en la que el periodista catalán revisa medio siglo de experiencias siguiendo la actualidad deportiva internacional. A través de crónicas, recuerdos personales y pequeñas historias, el autor reconstruye el contexto humano que rodea a los grandes acontecimientos del deporte.
La anécdota se sitúa durante uno de los numerosos viajes profesionales que Canut realizó a Estados Unidos para cubrir eventos deportivos. En una época en la que todavía no existían GPS ni navegación digital, moverse por el laberinto de autopistas de Los Ángeles podía convertirse fácilmente en una aventura. Las freeways que circunvalan la ciudad forman una red enorme y confusa para cualquier visitante.
Tras un leve choque por alcance cuando se dirigían hacia Santa Monica, la situación parecía complicarse rápidamente. El conductor del otro coche simuló una lesión cervical y exigió documentación médica o de seguro, algo habitual en un país donde las reclamaciones legales pueden surgir con facilidad incluso en accidentes menores.
La reacción improvisada de Canut fue tan ingeniosa como absurda: proponer que su compañero Vilaprinyó mostrara el carnet VIP de una conocida discoteca barcelonesa, Trauma, como si fuera una identificación oficial. Sorprendentemente, el conductor lo aceptó sin cuestionarlo y anotó el número de la tarjeta convencido de que se trataba de un documento válido.
Historias como esta ilustran el espíritu del libro de Canut: el periodismo deportivo no solo se construye con resultados, títulos o estadísticas. También está lleno de viajes, improvisaciones, situaciones absurdas y momentos de humor involuntario que forman parte del día a día de quienes han seguido el deporte por todo el mundo. En muchos casos, esas pequeñas aventuras terminan siendo tan memorables como los propios acontecimientos deportivos que motivaron el viaje.
A nivel personal esta anécdota de Vilaprinyó y Canut en Los Angeles, me recordó nuestros viajes (no ha llovido ni nada) a USA y Canadá... os pongo los links por si queréis revisitar mis aventuras:
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