Thursday, August 01, 2013

Nafarroa Euskadi Project 8

Viene del post Nafarroa Euskadi Project 7

Nos despertamos más por calor que por otra cosa, el sol apretaba de lo lindo a la cara donde nos dan las habitaciones de la casa. Así pues nos duchamos y quedamos para desayunar cerca de la casa rural.

Mientras que todos siguieron con el pan tostado con mantequilla y mermelada, yo e reservé una muffin de chocolate y almendra que compramos ayer en Saint Jean de Luz para el desayuno. Eso sí, el zumo de naranja junto con el café con leche nos regaron el desayuno.

Y partimos hacia el Oeste por la autopista de A-8 de Donosti-San Sebastián a Bilbao, y salimos a la altura de Zarautz. El peaje nos costó 1,88€ , y a diferencia de los peajes franceses, si querías pagar con monedas debías pasar por una de las "taquillas" manuales.

Aparcar en Zarautz fue una odisea, tanto que nos fuimos a Getaria por la preciosa carretera que une ambas localidades por el litoral. Después de Getaria, nos volvimos por la misma carretera hacia Zarautz donde conseguimos aparcar en una zona azul de la plaza del pueblo.

En las zonas azules te solicitan la matrícula para sacar el ticket de estacionamiento, sobretodo con el objetivo de evitar que el mismo vehículo repita la operación para sacar otro ticket y estarse más horas.... pero ya veréis.

Nos fuimos a la bonita playa de Zarautz, que estaba abarrotada de gente, y además la marea alta hacía que la gente estuviera aún más apelotonada en la arena. Vaya, como si se tratara de Benidorm en Agosto. Conseguimos encontrar un hueco para plantar la paradeta y podernos bañar con unas olas de surfista muy divertidas.

Después de disfrutar del agua del mar, de la arena y del sol, y habíamos conseguido sacarnos parte de la sal y arena en la ducha, llegó el momento de encontrar algún sitio para comer. Las terrazas del paseo marítimo de Zarautz estaban todas llenas, y además cualquier mesa libre ya estaba reservada, no aceptaban nuevas reservas, y en las barras de varios bares te decían que no hacían bocatas para llevar a esas horas.

Así pues subimos unas escaleras para ir por las calles del centro y enconramos un buen restaurante en el que comer a base de ensaladas, y estar fresquito gracias al aire acondicionado. A diferencia de las terrazas donde nos hubiéramos achicharrado aun con las sombrillas.

Llegó el momento de retirar el coche, pero queríamos disfrutar de la playa de Zarautz y hacer otro baño. Así que nos dirigimos al coche e intentamos volver a sacar un ticket de estacionamiento para un par de horas con la misma matrícula. Pero la máquina de la zona azul rechazaba la operación porque se había alcanzado el máximo de horas de estacionamiento para ese vehículo. No quedó otra que disfrazar la matrícula con un pequeño gazapo, y sacar el ticket antes de que nos viera el gorras o vigilante.

El truco nos sirvió, porque a la vuelta no había ningún tipo de multa y el coche estaba en su sitio. Además nos dimos cuenta que el coche justo al lado del nuestro había realizado la misma maniobra para evitar tener que mover el coche a otro estacionamiento imposible. Y es que los parkings cercanas estaban todos COMPLETOS


Al salir de Zarautz nos fuimos hasta nuestra casa en Errenteria, pero de camino casi nos perdemos Suerte que fuimos por la zona del hospital de San Sebastián, por Menderieta, y por un camino que hemos bautizado como "cágate manolito" pero que nos lleva perfecto a la carretera desde donde llegar a nuestra casa rural.

Después de ducharnos y vestirnos guapos, nos fuimos a San Sebastián para ver una impresionante puesta de Sol desde la playa de la Concha. Es increíble ver cómo se funde el sol anaranjado con el mar, justo en medio del horizonte visible desde el principio de la Playa de la Contxa.

Después de dar un paseo por el paseo marítimo, fuimos a cenar a base de pintxos en el casco antiguo. Primero repetimos en La Mejillonera para tomar calamares bravos, mejillones marinera y mejillones a la vinagreta.

Luego nos fuimos al Astelenea donde nos tomamos el pincho de solomillo a lo pobre o solomillo a la plancha. La verdad es que hay sitios que hacen bueos los pinchos en Euskadi, y este es uno ubicado en una de las esquinas de la Plaza de la Constitución.

En la misma Plaza de la Constitución de San Sebastián rematamos la faena sentándonos en una de las terrazas para tomar un trifásico de Baileys o mojitos para que pasara la ola de calor que azota Euskadi.

Lo del trifásico de Baileys en esa bonita plaza de Donosti es una tradición de muchos años que seguiré cumpliendo siempre que me pase por esa excepcional ciudad.

To be continued...

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