Saturday, August 03, 2013

Nafarroa Euskadi Project 10

Viene del post Nafarroa Euskadi Project 9

Desde nuestro alojamiento en Bilbao, hoy ibamos a visitar algunos pueblos bonitos de Bizkaia o Vizkaya. Antes de nada desayunamos en el bar del hotel a base de croisant calentado con mantequilla y mermelada, y café con leche.

Después nos subimos en uno de los dos coches en dirección Bermeo, por un trayecto sin peajes de unos tres cuartos de hora. De allí cogimos una carreterita de curvas para acercarnos a San Juan de Gaztelugatxe.

El parking más cercano ya no es accesible después de algunos desprendimientos que tuvo la carretera, así que debe dejarse el coche en el parking de un restaurante y del merendero La Cervecera.

Desde allí nos fuimos andando por un camino muy bonito per con pendientes pronunciadas hasta esa isla que está unida por un puente y en la que se encuentra la ermita de San Juan de Gaztelubatxe.


El camino dicen que se hace en 25 minutos aunque quizá se requiere otra media hora para poder fotografiar las bonitas vistas de la zona como superar los 231 escalones que después de XIV cruces culminan en la ermita.

La tradición es la de poner el pie en una de las huellas de San Juan, por ejemplo en la del final de las escaleras, lo que dicen que trae buena salud.

Pero lo más importante es tocar tres veces la campana de la iglesia / ermita para pedir un deseo que te será concedido. Así que hicimos lo propio para pedir nuestros deseos que no podemos hacer públicos, porque en estos casos se debe mantener el secreto porque sino no se cumplen.

Mientras estábamos haciendo fotos dentro de la bonita ermita, un guiri se ha colgado de la cuerda de la campana, lo que ha provocado que la chica de turismo que se encarga de preservar el lugar e informar a los visitantes le advirtiera que está prohibido. Nos ha contado que hay gente muy bestia que ha llegado a romper la cuerda porque al colgarse la parten o la rompen...



Dentro de la iglesia o ermita de San Juan de Gaztelubatxe con elementos de pescadores, lo que me recordó la Capilla de Santa Esperanza en Blanes. Además en la ermita se encuentra una imagen de Santa Ana a la que las lugareñas rezan para quedarse embarazadas, tener un buen embarazo y un buen parto.

Después de hacer unas cuantas fotos de la zona, hemos tomado el mismo camino para volver a la península. En esta ocasión el descenso por los escalones no era duro, pero sí lo fue la vuelta por las rampas que suben hasta el restaurante.

Ya eran las 4h de la tarde cuando llegamos de vuelta de San Juan de Gaztelubatxe nos quedamos a comer en el Merendero La Cervecera, con una comida a base de ensaladas mixtas con atún y huevo, pollo a l'ast, patatas fritas, pimientos verdes fritos, y una jarra de Coca-Cola para refrescarnos.

Luego nos dirigimos al pueblo de Bermeo por una carretera de curvas para seguir salvando la impresionante holografía vasca, también presente en la provincia de Vizcaya como estaba antes en la provincia de Guipúzcoa.

En Bermeo, estuvimos paseando por distintas zonas del casco antiguo, donde vimos la placa del Frontón Artza de 1974, aunque creo que se reconstruyó donde estaba el de 1913. Además pudimos ver la réplica de un ballenero que preside el puerto:



Bermeo fue declarada villa a principios del siglo XIII, para favorecer el comercio y la pesca a través de lo que fue durante siglos el principal puerto marítimo de la costa vasca.


Precisamente en Bermeo se conserva la fuente más antigua de Bizcaia, construida en tiempos de Carlos I, en pleno siglo XVI. La fuente está ubicada en la zona del remodelado puerto por el que estuvimos paseando.

En el puerto se ubica una curiosa escultura de dos hombres y un perro mirando hacia el mar y que se titula "La última Ola - El último Aliento" (Azken Olatua - Azken Arnasa) de Enrique A. Zubia Elordui.

Luego nos dirigimos al siguiente pueblo de nombre Mundaka. Allí pudimos disfrutar de unas buenas vistas de la desenvocadura de la ría, con unas bonitas playas y una zona de surf. Efectivamente había una decena de surferos en esa zona practicando surf, aún con marea baja.



Y es que la ola de Mundaka es especialmente adecuada para la práctica del surf. Se trata de oleaje tipo swell (mar de fondo) que rompe sobre un depósito arenoso (barra de Mundaka). Los frentes de ola llegan a las inmediaciones del puerto de Mundaka con una orientación aproximadamente Este-Oeste y chocan contra la rampa que forma la barra, oblicua a la dirección del oleaje, lo que provoca la rotura progresiva de la ola en tubo hacia la izquierda, a lo largo de unos 400 metros.



El pueblo de Mundaka estaba en fiestas con una feria medieval en el que había una veintena de puesto. Aunque degustamos chorizo, cecina y queso, no nos quedamos a cenar, porque decidimos cenar en el mismo Bilbao.

Después de 45 minutos de vuelta en coche encontramos cerca de nuestro alojamiento una terracita que parecía atractiva para cenar un poco a base de raciones. Pero el sitio nos salió rana, quizá es de los pocos sino el único sitio en el que no hemos salido contentos.

En el Anaiak de Bilbao, sitio que os voy a desrecomendar para que NO piséis, al Chicote le cogería un ataque del que quizá no se recuperaría nunca. Primero fue el caos en el momento de pedir desde una terraza mal atendida. No sabía ni lo que era un tinto de verano, ni una tortilla de queso, ni una hamburguesa con queso... pero lo peor fue que en el momento de traernos los platos nos trajo un plato de chocos fritos rebozados en lugar de lo que habíamos pedido un plato de chipirones encebollados. Pero en lugar de reconocer el error nos dijo que era lo mismo pero sin cebolla... Al final no cenamos del todo mal pero evitar el Anaiak.

Esto ya se nos acaba pero... continuará

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